lunes, 18 de junio de 2007

CICLO DE VIDA

La hembra del insecto palo produce aproximadamente cien huevos en cada postura, y todos son fértiles, lo que explica su comportamiento como plaga. Los huevos se encuentran en el suelo confundidos con la hojarasca, pues se parecen a semillas del tamaño de la cabeza de un alfiler. Después de tres meses el huevo se convierte en ninfa, estado en el que dura seis meses y pasa luego a convertirse en adulto, permaneciendo como tal otros tres meses. Cuando del huevo emerge la ninfa ésta empieza a ascender a los árboles y procede a alimentarse del follaje hasta causar defoliaciones en grandes áreas plantadas. Es en este estado durante el cual el insecto hace más daño. Los adultos permanecen inmóviles en el día, camuflados en la corteza y el follaje ; en la noche se alimentan y desplazan a otros sitios. Uno de los aspectos que favorece la proliferación de la especie es la capacidad que tiene para hacer partenogénesis. Esto quiere decir que la hembra puede reproducirse sin la intervención del macho y en este caso sólo emergen hembras de los huevos. Después de cuarenta generaciones aparece un grupo de machos para mantener el equilibrio.